El lamento de oposición por el apoyo de Rodrigo Valdés de exMinistro de Hacienda de Bachelet, a la reforma laboral de Piñera

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Con voces decepcionadas, molestas, otras no tan sorprendidas, algo de resignación, pero también con silencio recibieron en las filas de la ex Nueva Mayoría y de la ex Concertación el respaldo del ex ministro de Hacienda de Michelle Bachelet, Rodrigo Valdés, a la reforma laboral del gobierno. Sobre todo porque se cuadró con la ya criticada flexibilidad que ha planteado el Ejecutivo.

“En nuestra opinión, la propuesta conjuga adecuadamente espacios para mejorar la productividad y la calidad de vida de los trabajadores con la necesaria protección”, dice el último de los tres párrafos de la carta que el sucesor de Alberto Arenas en Teatinos firmó junto al ex ministro de Economía y ex presidente del Banco Central, José de Gregorio; el economista e  ingeniero civil Eduardo Engel, y la economista Andrea Repetto.

El texto, que abre la sección “Cartas” de El Mercurio de hoy, celebra que la jornada mensual que propone la administración Piñera es “más flexible que la actual jornada semanal”, y que “quienes la adopten tendrán una rebaja de horas trabajadas mensuales del orden de 8%”. Sin ningún matiz, prevención ni menos doblez, los cuatro proclaman que es “una reforma donde todos pueden ganar, no es un juego de suma cero”.

El escrito ha sido leído en círculos opositores como un primer aviso de que el gobierno intentará dividir o provocar a la oposición en el Congreso, enrostrándole a sus parlamentarios este tipo de declaraciones de algunos de sus técnicos más destacados. Pero tiene más implicancias, según a quién se le pregunte.

“Yo no lo esperaba. No me voy a botar a pitoniso diciendo que sí. Es una decepción. Es una decepción que personas que han estado vinculadas a nosotros en la defensa de los derechos laborales hayan cruzado a la vereda de al frente”, confiesa  el ex presidente y hoy vicepresidente del PS, Camilo Escalona.

“La presencia del ex ministro Rodrigo Valdés es una decisión lamentable. Él debiese pensar más allá de sí mismo, por su responsabilidad política”, recalca.

¿Traición? “No, es una palabra muy dura. Esto refleja un retroceso cultural, un vacío conceptual; el humanismo social cristiano y la doctrina social de la Iglesia, el humanismo socialista, habían hecho un aporte muy importante, que contrarrestaron el pensamiento neoliberal. Incluso en dictadura”, dice.

Escalona añade que “lo que dicen no tiene nada de liberal, sino que es neoliberal. Lo que hace este gobierno es colocar a Chile en  el lugar más anacrónico de los países con que se mide. Somos el país OCDE con la quinta jornada más larga”. Y que “con la modificación que propone el gobierno, en el sentido de que el empleador va a negociar directamente con el trabajador su jornada, no cabe ninguna duda que la cantidad de horas mensuales se va a ampliar. Es una negociación completamente desequilibrada”.

Y remata: “Además que el trabajador ni siquiera va hablar con su contratante, sino que con un ejecutivo. Este proyecto de ley es el regreso de los chupasangre”.

“Que se lean el proyecto completo”

“Les diría a los cuatro que lean el proyecto completo. Puede que no cambien de opinión, pero por lo menos la matizarán. Esto hay que verlo globalmente, y la opinión de ellos no da cuenta deso, aunque les tenga respeto”, reflexiona otro ex jefe socialista -y además ex ministro del Trabajo-, Osvaldo Andrade.

Su tono es distinto al de la también ex ministra del ramo Alejandra Krauss, quien sostuvo en Radio Duna que ni Valdés, ni Repetto, ni De Gregorio ni Engel “puede ser muy  experto en materia laboral. Pueden conocer el mercado  laboral desde la teoría de la economía, pero el  comportamiento, cómo operan los derechos laborales de  los trabajadores, me da la impresión que no”.

“No, esas son descalificaciones, no voy a entrar en eso”, matiza Andrade. “Solo les digo que se lean el texto completo, porque no sé si será atractivo que una persona trabaje 12 horas diarias. Si le agrego que la colación no se constituye en una obligación, si le agrego la hora y media de trayecto… sería bueno que vieran eso antes de dar una opinión tan categórica”, insiste.

Pero, a diferencia de Escalona, el ex diputado parece tomárselo con otro tono. “No me sorprende para nada, estoy acostumbrado”, dice, incluso si el gobierno usa estas frases en la reyerta legislativa que se avecina.

“Ellos son liberales en lo económico”

“El ex ministro Valdés, militante del PPD, en esto está completamente desalineado del PPD. Ayer el presidente Heraldo Muñoz, la senadora Adriana Muñoz, el diputado Tucapel Jiménez sostuvieron que están en contra de la idea de legislar la flexibilidad laboral, en tanto es precariedad y potencial abuso”, acusa el ex ministro vocero, Francisco Vidal. “Su única condición para eventualmente aprobarlo, es que la flexibilidad sea negociada entre partes iguales, de manera simétrica”, dice.

Vidal dice que “solo hablo por Valdés. En el PPD suele ocurrir que tengamos divisiones en temas fundamentales. Por eso será tan bueno lo que pasará en tres sábados más, en el Congreso Ideológico, donde vamos a decidir y ratificar la identidad del PPD”.

Va más allá: “Militar en un partido es una decisión de hombres y mujeres libres. La máxima incoherencia que he visto en el PPD es cuando el que construía Hidroaysén (Daniel Fernández) era PPD, y quien quería echarla abajo (Patricio Rodrigo) también era PPD. Esa era la incoherencia total, y cuando haces eso, recibes sanción de los ciudadanos”.

Vidal, eso sí, no cree que haya ni voltereta ni mucho menos traición, porque -insiste, en el caso del ex jefe de Hacienda- “es lo que él cree. Parte del fracaso de Bachelet II es que tenía ministros que no creen en el programa”.

¿Usarán esta carta el gobierno y sus parlamentarios como munición contra la oposición en el Congreso? “Sin duda, ¡lo han hecho siempre!”, cierra.

 

 

la tercera….