Balneario de Hornitos es el lugar costero más perjudicado por efecto del cambio climático en Chile

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Según el estudio «Determinación del Impacto Climático en el Borde Costero», realizado por las universidades de Valparaíso, Playa Ancha, Católica de Valparaíso y Católica del Maule, en conjunto con los centros de investigación Cigiden, Costa-R y de Cambio Global UC, el balneario de Hornitos, en la Región de Antofagasta, es la parte del litoral chileno más perjudicado por efecto del cambio climático.

El análisis, mandatado por el Ministerio del Medio Ambiente, apunta que el aumento del nivel del agua, sumado a la mayor energía de los vientos, ha erosionado las costas, estrechando cada vez más el espacio del sector entre el mar y el radio urbano (solana), el que hoy, para este balneario, se reduce más de dos metros en promedio por año.

«La investigación es para levantar información, cuyo objetivo ahora, dentro de la Ley Marco del Cambio Climático, va a ser eventualmente, diseñar un plan de adaptación del borde costero (…) hemos detectado que a final de siglo vamos a tener un levantamiento importante del nivel del mar que repercutirá en que las playas se seguirán erosionando», explica el jefe del estudio, Patricio Winckler.

Las consecuencias de esto repercutirán en varios aspectos tales como deterioro y pérdida de la infraestructura costera, sobrepaso de aguamar en vías de conexión de ciudades o más cierres de los puertos, por el aumento de las marejadas, las cuales para entonces sería de mayor intensidad.

El también académico de la Universidad de Valparaíso asegura que «si una marejada llega a una playa sin defensa costera, producto de la erosión de las misas, puede haber sobrepaso de agua». «En Antofagasta, por ejemplo, hay algunas vías donde el camino del borde costero está más abajo y eventualmente puede haber sobrepaso y si hay sobrepaso, puedes tener problemas con el tránsito de vehículos, situación que ya ha ocurrido, pero que podría llegar a ser más frecuente e intensa en el futuro», añade.

Pero éstas no han sido las únicas repercusiones. Los mariscadores también se han visto perjudicados dado que al aumentar la intensidad de las corrientes, muchas de las especies que pescaba quedaron debajo de la arena. «Yo sabía que algo estaba pasando. He notado un cambio en el mar durante estos últimos años. Se están perdiendo metros de costas y las piedras que había antes, donde nosotros mariscábamos, se han ido perdiendo. Ahora esa piedra está tapada por arena y agua. Eso pasa con las marejadas, pero ahora son más fuertes que antes, dice el buzo mariscador Abel Guerrero.

Al respecto, Winckler apunta que «las marejadas están siendo más frecuentes e intensas debido a que todo el sistema atmosférico se está calentando, tienes más combustible o energía en la atmósfera y si tienes más energía en la atmósfera, los campos de vientos, de generación de oleaje, son también más potentes».

Fuente: EMOL

 

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