Dr. Rossi, el traumatólogo que volvería a ser candidato: «Todo el mundo me da por ganador en cualquier parte»

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Hace cuatro meses decía que la política no estaba en sus planes. Ahora está pensando posibles candidaturas a alcalde de Iquique, gobernador de Tarapáca o a diputado por algún distrito de Santiago. Cuenta que ha visto encuestas en que le va bien. Todavía no termina de pagar las deudas de la campaña a la reelección que perdió el 2017. Dice que hoy no gana menos como médico, pero el ex senador Fulvio Rossi insiste que «la política me hace vibrar».

 

-¿Se gana menos como médico que como senador?
-No, mentiría si dijera eso. Ni como parlamentario, ni como médico la plata ha sido un tema para mí. Diría que hoy estoy igual como senador desde el punto de vista económico. No es un tema.

A minutos de entrar a pabellón en el Hospital del Salvador, donde trabaja como traumatólogo especialista en rodilla -además atiende en una consulta en Providencia- Fulvio Rossi Ciocca (48) cuenta que “ahora me levanto y me acuesto con delantal blanco”. En mayo último decía que “no está en mis planes la política”, que “no volvería a vivir mi vida de la misma manera” y que “uno comete siempre muchos errores”. No se ha enfriado totalmente su drama de haber estado formalizado y luego sobreseído por el Caso SQM; de haberse lanzado a una relección como independiente y peleado con medio PS, su ex partido; de haber perdido su cupo en medio de una campaña en la que denunció una agresión con arma blanca por parte de alguien de “raza negra” -caso en que no se encontraron sospechosos- y de una serie de eventos que apenas hace cuatro meses lo llevaban a concluir que “yo era senador y me fui a la mierda”.

Hoy, en lo que parece ser otra vuelta de tuerca, y aun cuando recalca que “es bien intensa la vida de médico”, mira sin asco la política de nuevo. Lo han estado tentando para que vuelva a ser candidato. Circulan versiones de ofertas del PPD Guido Girardi para que vaya como diputado en algún distrito de la Región Metropolitana, o bien para probar como alcalde de Iquique o gobernador de Tarapacá. Le complica migrar al norte, dice, por su hija de cuatro años que tuvo con la investigadora del CEP Sylvia Eyzaguirre. También le queda, todavía, un saldo en contra de su última y fallida aventura electoral.

“Quedé con una deuda bien grande porque tuve que enfrentar una campaña bien cuesta arriba, con poco respaldo partidario. El PS le pone a un candidato a senador, por lo bajo, $30, $40, $50 millones; es mucho más fácil hacer campaña con el respaldo de un partido. Me endeudé harto, pero no me arrepiento de lo que hice”, dice.

Y agrega, convencido: “La política siempre me ha hecho vibrar”.

-¿Sigue pagando deudas de campaña?
-Sí, claro. Pero ese siempre ha sido así, desde la primera campaña. No sé si habrá algún candidato a parlamentario que quede con plata después. Capaz, siempre hay algún fresco. Me acuerdo que para mi primera campaña le tuve que pedir cincuenta lucas a un amigo: tenía las tarjetas y la línea de crédito copada porque me había gastado todo, todo, todo.

-Casi como Francisco Frei Ruiz-Tagle.
-No, pero yo no engañé a nadie.

“Me daban por muerto”

-Uno de los que le tendió la mano en su momento fue el ministro de Salud de Piñera, Jaime Mañalich.
-Sí, pero es una caricatura. Siempre tuve una buena relación con él y conversando, una vez, me ofreció una pasantía en rodilla en la Clínica Las Condes, y eso lo agradezco mucho. Y eso.

-En mayo, hace muy poco, decía que “no está en mis planes la política”. Pero ahora sí, ¿por qué? ¿Se lo pensó? ¿Qué ofertas o alternativas de ser candidato le atraen más?
-Me llama la atención y me da un poco de risa que mi última campaña me daban por muerto, y que hoy, después de no salir electo, todo el mundo me da por ganador en cualquier parte.

-¿Todo el mundo? ¿Ganador por dónde?
-En el norte todo el mundo me da por ganador, por gobernador regional electo si es que voy. O como alcalde de Iquique, si es que voy. Bueno, en parte por la gran votación que saqué. Y en parte, porque de algunas manera se demostró frente a la justicia -demasiado tarde, lamentablemente- que no cometí ningún delito.

-Dicen que lo han tanteado para que sea candidato a parlamentario por la Región Metropolitana. ¿Por dónde más?
-Existe la idea de algunos de que vaya en algún espacio parlamentario en la Región Metropolitana. Hay que evaluarlo. Se me ha planteado. Y también se me ha planteado una candidatura por el norte, a candidato a alcalde de Iquique y a gobernador regional.

-¿Qué partido o partidos le están proponiendo eso?
-Partidos que conformaron la Concertación.

-¿Por el PS? ¿Volvería al PS?
-No, le tengo mucho cariño al PS. El PS es más que un puñado de personas que actuaron mal; tiene una tremenda historia y le guardo cariño. Milité más de 40 años, y esa historia no al borran comportamientos aislados de algunos militantes, o deslealtades.

-Todavía tiene sangre en el ojo.
-No, no soy un tipo rencoroso. De repente uno se enoja, como muy italiano, en el momento, y se me pasa a los cinco segundos.

-¿No militaría otra vez en el PS para ir de candidato?
-Siempre digo que no hay que decir “de esta agua no beberé”.

-Ya, pero ¿ha recibido o no alguna oferta PS, algún recado?
-Prefiero no referirme a eso. Las cosas informales prefiero dejarlas en reserva. Estoy súper bien, tranquilo, y cualquier decisión que tome, no voy a cometer errores en el sentido familiar. Tengo una prioridad: mi hija, que va a cumplir cuatro años. Cualquier decisión que tome será sobre la base de pensar en su bienestar.

-¿Y competir en un cupo DC?
-La DC no es un bicho raro. Soy de lo que piensa que la Concertación fue un proyecto tremendamente exitoso. No así la Nueva Mayoría: no hay un proyecto colectivo, ni afectos, ni mínimas lealtades. Hay partidos que hacen apología de la dictadura, y eso para mí es un punto de quiebre. Fui de los primeros socialistas que comenzó a criticar lo que pasaba en Cuba y en Venezuela -incluso cuando estaba Chávez-, y me cuestionaron mucho por eso.

-¿Se ve postulando en un cupo del Frente Amplio?
-Me cuesta trabajo lograr entendimiento, por muy respetables que sean sus ideas, que renieguen de lo que fue un conglomerado que para mí fue muy exitoso. Además, veo con preocupación que hay una ultraizquierda demasiado refundacional, y con visos de demagogia, populismo y cierta arrogancia de pensar que la historia comienza con uno.

-Entonces: o la oferta PPD de Girardi para ser candidato a diputado por algún distrito de Santiago, ir con la DC, o ir a alcalde de Iquique o a gobernador de Tarapacá. Como sea, ¿iría en un cupo de partido, no como independiente?
-No estoy pensando en militar en un partido. Pero la política es colectiva. No solo no es fácil enfrentar una elección como la que enfrenté, absolutamente solo, sino que tampoco es lógico. Pero sinceramente, para ganar hoy una elección a gobernador en Tarapacá no necesito una coalición.

-¿No?
-Si quisiera ganarla, la gano. No quisiera pecar de soberbia, pero veo encuestas, veo apoyo ciudadano, pero no es el tema: la política se hace en base a partidos y coaliciones. Me preocupa que no veo en el mediano plazo una alianza opositora sólida, a menos que haya un viraje bien grande. En todo caso, no tengo apuro.

“Lo que construí no lo pudieron destruir”

-¿Ya vio o encargó encuestas?
-He visto, sí. Los números son muy buenos.

-Pero se lanzó a su última campaña sabiendo que las encuestas eran bajas, y al final perdió.
-Pero terminé con el 25%, una de las mayorías nacionales. Quedé fuera por el sistema.

-Pero perdió. Alguna lección habrá sacado.
-Ahora, para ganar una elección de gobernador es distinto que una parlamentaria. Son sistemas distintos.

-¿No teme que le pase la cuenta el caso SQM? ¿Que se lo saquen en cara, pese a haber sido sobreseído? Le ha pasado a otros, antes, como al PPD Víctor Manuel Rebolledo.
-Son casos muy distintos. Además, lo que veo todos los días con la gente más humilde es cariño y respaldo, tanto en Santiago como en el norte. Uno construye cosas, y lo que construí no lo pudieron destruir en pocos meses o años.

-Pero sus futuros rivales se lo van a recordar en una campaña.
-Pero todavía no he tomado mi decisión de ser candidato. Y respecto al miedo, nunca he tenido miedo. Los que estamos en política sabemos que son siempre saltos al vacío. Me presenté a mi primera elección parlamentaria en un escenario totalmente adverso: con (Jorge) Soria en Iquique; después me lancé a una campaña senatorial como un iquiqueño en Arica. No le tengo miedo a la competencia, y todo lo que he me ha pasado en el último tiempo más bien me ha fortalecido. Si algo he ganado, es resilencia. No tuve miedo a los 29 años, en mi primera campaña, y voy a tener miedo ahora.

Fuente: La Tercera