Consejos para afrontar de mejor manera el cambio de hora

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Cuando los relojes pasen este sábado de las 23:59 a las 00:00, se deberán adelantar una hora, dando inicio al horario de verano en Chile, el que durará siete meses, hasta el primer sábado de abril; excepto en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que ya mantienen ese régimen.

Este cambio, como todos los años, trae consigo una serie de dudas, principalmente sobre eventuales efectos en la rutina de las personas.

El doctor Adrián Ocampo, académico de la Universidad de Chile y especialista en la cronobiología del sueño, plantea que sí: entre ellos, advierte un aumento en los trastornos cardiovasculares, del sueño y desajuste del ritmo biológico en las semanas posteriores.

Cómo afrontar la llegada del nuevo horario

Por ello, El neurólogo Alex Espinoza expuso que «si bien el nuevo horario permite disfrutar de días más largos, aprovechando al máximo la luz solar, este cambio horario podría a la afectar la salud de las personas, tanto física como psicológicamente», y debido a ello recomendó una serie de acciones para prepararse de mejor manera al cambio.

Una de ellos es comenzar a modificar la rutina en los días previos, como acostarse entre 15 minutos a una hora antes de lo habitual «para adelantar las horas sueño, y no sentir de golpe el impacto del tiempo que perderemos», lo cual es «clave» sobre todo «para los pacientes con trastornos como el insomnio o apneas del sueño».

Asimismo, apuntó a los hábitos de alimentación: «El día del cambio de hora se debe cenar liviano e idealmente dos horas antes de prepararse para dormir», considerando que «si se tiene una ingesta abundante previo a acostarse puede contribuir a un mal descanso». En tanto, «al día siguiente del cambio de hora, lo ideal es comenzar la mañana con un buen desayuno y almuerzo para mantener la energía durante toda la jornada».

Llamó también a considerar el deporte, ya que «el ejercicio también es muy relevante a la hora de un buen descanso», lo cual, sin embargo, tiene dos caras.

Si se realiza «dos horas antes de dormir, favorece la liberación de sustancias precursoras del sueño como la serotonina»; no obstante, «se recomienda no hacerlo muy cerca de la hora del sueño, porque también se liberan sustancias activadoras que podrían mantenernos despiertos por más horas», apuntó Espinoza.

En tanto, destacó que desde este domingo, al haber más luz en las mañanas, se termina la liberación de melatonina, hormona precursora de la activación del mecanismo del sueño.

Adaptar a los niños

Aquello, además, puede «influir en el rendimiento escolar de los niños», ya que «con más luz durante el día, los niños tendrán más energía, estarán más atentos y con más concentración».

De todos modos, los psicólogos de Fonoinfancia, el servicio de atención psicológica gratuita de la Fundación Integra, recomiendan seguir los mismos consejos antes expuestos con los menores, junto que explicarles «qué sucede», con acciones como «cambiar juntos el reloj o hacerles notar los cambios de luz en los horarios en que veían televisión».

Esto porque algunos efectos en ellos pueden ser «aún más significativos» que en los hábitos de los mayores, por lo cual el llamado «a los adultos es a estar atentos, tener paciencia y ser ingeniosos a la hora de explicar este cambio».

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